Abundando en el tema

Al hilo de la entrada anterior sobre Populismo, demagogia y gilipolleces, parte del comentario de mi amiga Aloia me ha inspirado esta
CARTA ABIERTA A LAS MINISTRAS DEL NUEVO GABINETE
Excelentísimas Señoras:
Es tarea difícil la que les ha sido encomendada. A la complejidad de la misma, inherente a las funciones que han de desempeñar, se une un elemento de presión al que deberían sustraerse.
Por su condición femenina van a ser ustedes observadas y juzgadas con mucho más rigor que sus colegas varones. Deseo fervientemente que sean ustedes capaces de mantenerse ajenas a esa presión, porque de otro modo les será aún más ardua su ya nada fácil labor. No tienen ustedes que demostrar nada más que lo que hayan de demostrar a su vez sus colegas varones, su tarea no es convencer a nadie de la valía de las mujeres sino trabajar para mejorar una sociedad en la que aún pueden darse situaciones como la presente. No es por su condición de mujeres por lo que están obligadas a dar lo mejor de sí y a conseguir una sociedad más justa, es, sencillamente, por su condición de personas que han sido elegidas para desempeñar las más altas tareas de servico público.
Permítanme que me dirija en especial a la señora Chacón.
Señora, haga usted oídos sordos a malevolencias, usted no es militar, pero al menos ha estado como observadora en una guerra, que es más de lo que puede decir alguno de sus predecesores varones en el cargo.
Señoras, suerte y valor, que van a necesitarlo para bregar este toro malaje.
Atentamente, las saluda un

12 comentarios:
Mal iríamos si la noticia fuera que hay en el gabinete más mujeres que hombres, pero peor nos va porque el discurso que utilizan contra algunas de las ministras es para quedarse con la boca abierta y no acertar a cerrarla, me temo, en los cuatro años que nos quedan por delante.
Besines.
Ese es el espíritu que yo quería transmitir. No he oído a ningún periodista reseñar que Zaplana no fue capaz de acabar su carrera, lo mismo pasa con el Sr. Blanco y con muchisísimos más que paso de nombrar...porque no digo que sea una licenciatura indispensable(de hecho no lo creo, de verdad); pero si lo es para ellas, para ellos también. Nadie llega a escalafones tan altos simplemente por un hecho puntual de paridad o de suerte, el enchufismo lleva a sitios más mediocres o de bolsillos más anchos...Adelante señoras ministras, no seré yo quien les ponga el primer obstáculo.
Por cierto, qué honor que mi comentario inspirase tan hermosa carta!
Mil besiños, guaaapaaa!!!
no creo que vayan aser juzgadas más severamente por ser mujeres, quizá sí por el giro al ala conservadora del PSOE que se intuye en algunos de los últimos discursos y actos del presidente. Y espero que sea cierto esto de que no se las juzgue por ser mujeres.
Ana: sí, oídas ciertas reacciones verbales a estos nombramientos, es para plantearse si a esos individuos que las han formulado les funciona bien el cerebro o hace tiempo que las neuronas se les atrofiaron. Me inclino a creer esto último, porque una persona medianamente inteligente, y que posea un mínimo de sentido común no puede pensar cosas como "confunde un avión con una maceta" en este caso, como queda claro por la frase, referida a la ministra de Defensa.
Esto por no hablar de individuos que se meten a opinar de lo que ocurre en casa ajena cuando tantos problemas tienen que solucionar en la propia.
En fin, ojalá llegue el día en el que no se forme un revuelo porque en un Gobierno haya una mayoría de Ministras.
Un beso.
Aloia: ahí, ahí, de eso se trata, por el hecho de ser mujeres no se les debe exigir más. Seamos justos. Y dejemos que hagan su trabajo sin añadirle el ingrediente de una presión absolutamente fuera de lugar.
Tú inspiraste la carta, Aloia, :)Me alegra que te haya gustado. Como ves, en lo esencial estamos de acuerdo.
Un beso.
Canichu: yo creo que sí, Dani, no por todo el mundo, pero sí por sectores amplios de la sociedad que aún arrastran atisbos de una "educación" machista. Ojalá esté equivocada, pero me temo que no. Es más, te diría que noto cierta tendencia a juzgarlas a ellas, no ya su trabajo, cosa que me parece incomprensible y absolutamente injusta. Me encantaría estar equivocada y que, efectivamente, se juzgue, no a ellas, sino la forma en que ejercen su labor, y no de una manera más severa que a sus colegas varones. Un besote, Espía
Es qsue todavía estamos en un pais de "machitos", no nos olvidemos...
Y ahora, voy a ser tan banal como una maruja con revista de corazón en las manos: ¿os habéis fijado en la utilización de la misma gama de color en el vestuarío de todas ellas? yo creo que aposta...
gama que va del lila al violeta, pasándo por el rosa y el granate vino...demasiada casualidad sería...
Les quedó "super-chachi", pero a ver si no se queda en meramente estético y decorativo supapel en el gobierno...
Lo que les deseo es que se terminen los discursos sobre si son mujeres o no lo son. Con sus ministerios ya tienen más que suficiente. De momento el tratamiento en la prensa está siendo desde mi punto de vista adecuado. España está cambiando, me satisface.
Estoy acostumbrada a que los ministros sean hombres, no me va a sorprender a estas alturas que sean mujeres ¿a quién? NO merece la pena alimentar se discurso desde mi puntod e vista. Y otros muchos que obligan al yin y al yan, a lo blanco y lo negro, a A o B. Basta ya de monolitismo. A ver qué hacen todos y todas.
Besazos
Pilar, por eso mismo le decía yo a Aloia en un comentario de respuesta a otro suyo en el post anterior sobre este tema que "La situación debería ser tal que no se hubiera formado el revuelo que se ha formado por el hecho de que la mayoría del Gobierno son mujeres" Un beso.
Nanci, no me había fijado en eso, es verdad, predominaba ese color...curioso. Un beso.
Al igual que al anterior, a este gobierno se le podría calificar de"la Sta. Pepis"
Señor Capazorros, me ha dejado usted en estado de shock: leer su comentario y visualizar al señor Rodríguez Zapatero con el setentero pamelón verde pistacho de ala caída y las trenzas rubias que fueron el símbolo de la Srta. que usted menciona ha sido todo uno. No sé si podré superar el trauma. Necesitaré un psicólogo y tiempo. Pensé vengarme de usted preparando un montaje en el que apareciera el Presi de tal guisa, pero se libra usted, mi estimado amigo, porque no encontré ninguna foto de ese emblemático pamelón.
Un saludo.
Lo malo no es eso, sino que tal y como es el mundo de la política, de la empresa, etc., cuando una mujer llega a lo alto es que ya se ha transformado en hombre...
Hernán, no termino de entenderlo.
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